EN HONOR A LA MUJER

EN HONOR A LA MUJER
MES DE MARZO ABRIL 2010

miércoles, 26 de mayo de 2010

MAYO Y JUNIO 2010



COMUNICADO PUBLICO A LOS MINEROS ARTESANALES DE SUAREZ Y A LA CIUDADANIA EN GENERAL
Los recursos naturales y la permanencia en los territorios de comunidades indígenas, afros y campesinas, se ven amenazadas por cuenta de la presencia de intereses en la extracción de minerales, agua y biodiversidad por parte de multinacionales (Anglogold Ashanti) y consorcios nacionales privados; diversos hechos como masacres, amenazas y persecución a líderes en el municipio de Suarez constatan el peligro que se cierne sobre los pobladores de este municipio del Departamento; es necesario activar las alarmas por el riesgo que corren las comunidades dedicadas a la minería artesanal de oro, cuya actividad económica es el único ingreso con el que cuentan las familias, e instar al gobierno departamental y nacional para proteger los derechos.
Con ocasión de las protestas de comunidades afrodesendientes por la arbitraria orden de desalojo de las minas de oro expedido por el juzgado administrativo primero de Popayán, en la que 500 familias están obligadas a abandonar su exigua fuente de ingreso, condenándolas a la pobreza y exclusión; ante estos hechos que afectan directamente a la población, propongo:
• Suspender la diligencia de desalojo, y concertar una agenda entre las comunidades y el gobierno departamental.
• Que el gobierno nacional aplique a cabalidad los artículos 6, 7, y 15 del convenio 169 de la OIT que establece la consulta previa a las comunidades y su participación en decisiones que afecten su proyecto de vida colectivo.
• Realizar una audiencia pública en la Asamblea departamental con la presencia de las comunidades de Suarez, las autoridades nacionales competentes y empresas involucradas; junto con el concejo municipal, secretaria de desarrollo agropecuario y minero, Ingeominas, CRC.
A las comunidades, solidaridad con su justa lucha y compromiso con las acciones y gestión que pueda adelantar en la Duma departamental.

WILSON NARVAEZ VARGAS
DIPUTADO POLO DEMOCRÁTICO

domingo, 21 de febrero de 2010

FALSO POSITIVO O DELITOS DE UN ESTADO

Carta de Miguel Ángel Beltrán :
Preso político, víctima del terrorismo de Estado

Compañeros: He recibido un correo que prueba una vez más que la ultraderecha colombiana y sus aliados a nivel mundial atentan cada más contra quienes pensamos que otra Colombia es Posible. El siguiente es el texto de la carta dirigida por el profesor y compañero Miguel Ángel Beltrán a sus padres, en donde una vez más se prueba la imposición del régimen “uribista” de represión, de acallamiento de las voces de quienes denuncian los atropellos del actual régimen de sangre y fuego. Difundamos esta carta, continuemos la lucha y resistencia en la denuncia, la movilización y la unidad para que tengamos una nueva Colombia.
/WNV.
Noviembre 12 de 2009 | 09:11 AM. | Noticias Por Miguel Ángel Beltrán

Primero se llevaron a los judíos, pero como yo no era judío, no me importó. Después se llevaron a los comunistas, pero como yo no era comunista, tampoco me importó. Luego se llevaron a los obreros, pero como yo no era obrero tampoco me importó.
Más tarde se llevaron a los intelectuales, pero como yo no era intelectual, tampoco me importó. Después siguieron con los curas, pero como yo no era cura, tampoco me importó. Ahora vienen a por mí, pero ya es demasiado tarde. (Bertolt Brecht)

"Carta a mis padres: Miguel Antonio Beltrán y Alba Ruth Villagas

Queridos padres:
Imagino sus caras de sorpresa cuando el viernes pasado (22 de mayo) escucharon decir al comandante de la policía, General Oscar Naranjo, que el Departamento administrativo de Seguridad (DAS) había capturado "al terrorista más peligroso de las FARC" y que se trataba de un profesor universitario que respondía igual que vuestro hijo al nombre de Miguel Ángel Beltrán Villegas.

Supongo que de de no ser por las inquietantes imágenes de televisión, que corroboraban la noticia, donde se me presentaba esposado, con un chaleco antibalas de color negro, un tapabocas y un impresionante dispositivo de seguridad, papá hubiera lanzado una descomunal carcajada, comentando la noticia con su acostumbrado humor negro: "si mi hijo es terrorista, Uribe es la Virgen Santísima".

Pero en este país del Sagrado Corazón de Jesús, donde los mal llamados "falsos positivos" (en realidad verdaderos crímenes de Estado) ejecutados a "sangre fría" son el pan de cada día, todo es posible. Incluso que los noticieros señalen al presidente Álvaro Uribe como el mandatario más popular de América Latina y a mí, como un peligroso terrorista internacional.

Al día siguiente en los calabozos de la SIJIN de Bogotá, un guardia me compartió amablemente un artículo publicado por el diario "El Tiempo" y que parecía un panfleto escrito en los tiempos de la "guerra fría" cuando se decía que "los comunistas comían niños".

En su columna el reportero señalaba que ustedes dos eran guerrilleros y que yo había realizado mis estudios en la extinta Unión Soviética. Esta vez -les confieso- quien no pudo contener la risa fui yo:

"mis padres chusmeros, vaya que chiste tan bueno", imaginaba en medio de la hilaridad que me producía la noticia que si yo era sindicado de ser "alias Cienfuegos" seguramente papá fue conocido como "chispas" y mamá como "pólvora" u otro explosivo nombre de guerra.

Más allá de que la irresponsable aseveración del periodista, puso en grave riesgo la integridad personal de ustedes dado que en este país los ex guerrilleros han sido impunemente asesinados, como lo ilustra la muerte de Guadalupe Salcedo, "Charro Negro", Carlos Toledo Plata, Carlos Pizarro y muchos más, quisiera decirles que secretamente pensé que era un orgullo que en el citado artículo de prensa los señalaran de guerrilleros.

¿Acaso no fueron los ejércitos irregulares patriotas los que derrotaron más de tres siglos de colonialismo español? ¿No fueron los guerrilleros liberales los que enfrentaron las dictaduras civiles conservadoras en los años cuarenta y cincuenta? ¿No ha sido la acción guerrillera la que ha preservado los escasos resquicios de democracia que hoy subsisten en el país?

En Colombia la historia ha demostrado que guerrillero es sinónimo de altruismo, resistencia y dignidad; los Llanos, Chaparral, Villarrica, Marquetalia, Sumapaz y el Guayabero pueden dar fe de ello. Insultante hubiese sido que los llamaran "congresistas "o "asesores presidenciales", ocupación asociada hoy a la corrupción, el narcotráfico y el paramilitarismo.

Pero la vida les reservo otros caminos: papá se convirtió en un ex sargento viceprimero de la policía y mi progenitora en una abnegada madre dedicada al cuidado del hogar.

Con la generosidad y entrega de ustedes dos, sobreviviendo con una precaria pensión de policía habitando una casa en "obra negra", que les subsidió el programa de la "Alianza para el Progreso" (y que terminaron de levantar ladrillo a ladrillo), lograron criar, educar y alimentar siete hijos: cinco mujeres y dos hombres.

De tal modo que si alguna profesión ejercieron ustedes -hay que aclararle al periodista- no fue la de guerrilleros sino la de magos e ilusionistas.

Hoy confinado en este pabellón de alta seguridad donde las horas transcurren lenta y monótonamente, resulta inevitable recrear en mi mente esas historias familiares que ahora se anudan en mi garganta como un grito de rebeldía contra toda la injusticia que descarga sobre mí este régimen corrupto y narco paramilitar.

Todavía tengo fresco en mi memoria aquel lejano día, cuando la abuela Sofía me relato, sin derramar tan siquiera una lágrima porque sus ojos estaban secos del sufrimiento, la muerte de Víctor Villegas, mi abuelo materno, quien era dueño de una extensa finca cafetera en el viejo Caldas. Una tarde cualquiera - me contó la abuela- su vida fue segada a machetazos, por el "delito" de ser "cachiporro".

Su cuerpo inerte permaneció tendido varias horas en la plaza del pueblo. Nadie se atrevía a recogerlo por temor a las represalias, pero mi abuela que siempre se distinguió por tener un carácter fuerte, haciendo caso omiso de los ruegos de amigos y vecinos, se dirigió a la plaza del pueblo, recogió el cadáver, lo cargó varios kilómetros y, en una ceremonia casi privada, le dio cristiana sepultura.

Antes que concluyera el relato mis ojos estaban cargados de lágrimas, por eso tal vez la abuela que conocía mi sensibilidad nunca me contó que en el momento de enterrar a su difunto esposo, en su vientre una pequeña de apenas ocho meses de existencia agitaba su cabecita, como preguntándose por qué le privaban la posibilidad de tener un padre que le arrullara en la cuna, la besara en la frente antes de dormirse y la llevara al parque.

Mi tía Yormen - como después bautizaron esta niña - creció así como han crecido millares de colombianos esto es, como hijos del conflicto armado y social que ha azotado al país por décadas.

Fue así como mi imaginación infantil empezó a poblarse con las historias de "La violencia" que salían a relucir, cada vez que llegaba a la casa una visita familiar. Recuerdo que, como éramos niños, nos mandaban a dormir porque se trataba de "una conversación para adultos".

Pero mi curiosidad era más grande y contraviniendo las órdenes paternas, escuché detrás de las escaleras que conducían al segundo piso de nuestra casa, algunas palabras que mucho después cobrarían sentido para mí: "godos", "cachiporros", "pájaros", "chusmeros", "chulavitas", "Gaitán", "sangrenegra", "venganza", "laureanistas" y otros más.

Muy pronto los relatos de hadas encantadas y de príncipes valientes que con sus besos deshacían los maleficios de la bruja malvada, fueron sustituidos por los terroríficos cuentos de la policía chulavita que incursionaba en los pueblos liberales, les cortaba a los hombres el pene y lo colocaban en la boca-

de sus víctimas por los relatos fantásticos de hombres de filiación liberal que eran obligados a caminar descalzos sobre brasas calientes, mientras que a sus mujeres embarazadas les extraían el feto y los ensartaban en la punta de sus bayonetas, exhibiendo con orgullo su preciado trofeo.

Escuchaba estas historias con una mezcla de terror y fascinación y, como era de esperarse, en lo profundo de la noche me resultaba imposible conciliar el sueño.

Entonces acudía donde mi hermana mayor que me arropaba entre sus brazos y acariciándome la cabeza me decía con su dulce voz que me durmiera, que esas historias habían ocurrido hace mucho tiempo por allá en la época de la violencia, pero que ahora todo era diferente "godos" y "cachiporros" convivían juntos y ya no se mataban.

Al escuchar estas palabras una sensación de seguridad invadía todo mi cuerpo y cerraba los ojos agradecidos con la vida por no haber tenido que padecer el horror de aquellos años.

Y así como en mis lecturas infantiles mis simpatías se alineaban con las más débiles (caperucita roja, Blanca Nieves y la Cenicienta) y mis odios con los más crueles ( el lobo, la bruja y la madrastra) en los relatos que escuchaba de ustedes no me fue difícil tomar partido a favor de los "cachiporros".

Es cierto que a mis escasos cinco años no entendía que significaba esta palabra, pero en lo más profundo de mi corazón algo me indicaba que ellos eran los buenos y los "godos" los malos.

En mi lógica infantil hubo sin embargo algo que empezó a inquietarme constantemente, los "chulavitas" eran policías, y éstos a su vez eran "godos", pero ¡vaya horror!, papá era policía.

La preocupación rondaba tanto mi cabeza que un día me llené de valor y cerrando los ojos me atreví a preguntar: ¿papá cuántos cachiporros mató usted? Yo esperaba un severo castigo a mi atrevimiento, pero como única respuesta obtuve una estrepitosa carcajada.

En mi mente infantil esa risotada significaba que había asesinado y descuartizado a miles de liberales. Entonces mi cara se puso seria y un escalofrío recorrió todo mi cuerpo. Ante la certeza de algo que ya sospechaba, la imagen del padre ejemplar, del padre cariñoso, del padre bueno estallaba en mil pedazos, como un cristal al estrellarse con el piso.

Cuando estaba a punto de proferir un sollozo papá contestó que en toda su vida no había matado a nadie. Y enseguida me aclaraba ya con el gesto serio -mientras mi corazón volvía al cuerpo- que pese a ser un policía.nunca dejó de ser un liberal gaitanista y que esa filiación-

política la había ocultado siempre, no sólo para proteger su vida sino las de decenas de familias perseguidas por la violencia conservadora; también, para burlar órdenes que consideraba no eran correctas y procurar justicia donde la situación lo requiriese.

A partir de ese día, todo parecía más comprensible y el enredo de ideas que tenía en mi cabeza empezó a clarificarse. Por ejemplo comprendí por qué mamá siendo liberal se había casado con un policía.

Así mismo entendí la diferencia entre un "pájaro" y un "guerrillero" Supe también desde aquella vez que en las filas de la policía había gente "buena", y años después convertido en un activista estudiantil rechacé aquella consigna dogmática tan en boga entre los universitarios, que consideraba que todos los militares eran asesinos.

Sin embargo, la mejor lección que me aportaron estas conversaciones con ustedes y que se hicieron cada vez más frecuentes fue que independientemente de donde estuviera, debía tomar siempre partido a favor de los débiles y manifestar mi indignación contra toda injusticia.

Fue en esos tempranos años de mi vida que empecé a interesarme por la historia política del país y aquella vieja biblioteca de madera, que aún sobrevive en la casa. Se abrió para mí como si se tratase de un tesoro escondido: "Viento seco" de Daniel Caicedo;"Lo que el cielo no perdona" de Fidel Blandón; "Un aspecto de la Violencia" de Alonso Moncada; "13 años de violencia" cuyo autor ya no recuerdo, fueron obras que devoré en cuestión de días.

Sin embargo, el libro que más me impactó fue el de "Las guerrillas del Llano". Su autor, Franco Isaza, había participado en la contienda. Recuerdo que en la biblioteca papá tenía la primera edición impresa en Caracas (Venezuela) y que circuló clandestinamente bajo la dictadura del General Rojas Pinilla, con un prólogo de Plinio Apuleyo Mendoza donde exaltaba "la heroica resistencia guerrillera del partido liberal".

Tendría siete u ocho años cuando lo leí ávidamente en una de esas vacaciones escolares. Con gran crudeza Isaza retrataba allí las sangrientas masacres cometidas por los chulavitas en los poblados de El Llano, pero al mismo tiempo explicaba como los leones llaneros se fueron armando para defender sus vidas y propiedades, primero en alianza con los hacendados liberales y luego en contra de los mismos, que se pusieron al lado de los conservadores.

En las diferentes conversaciones con mi compañero de patio Heli Mejía, más conocido como "Martín Sombra" he recreado estas historias. "Sombra" me cuenta como su madre y sus tías fueron violadas y luego asesinadas por la policía chulavita; y como su padre, poco después corrió la misma suerte:

"Ante el cuerpo agonizante de mi papá -me relata Sombra - juré que moriría como un guerrillero, por eso jamás me amnistié y en 1966 me vinculé a los núcleos iniciales de las FARC".

Sombra es un vivo ejemplo de la continuidad - y a la vez discontinuidad - de la lucha guerrillera en Colombia. Un conflicto que empezó planteándose como un enfrentamiento entre liberales y conservadores, pero que en los años sesenta adquirió claros contenidos de clase, como quedó consignado en el "programa agrario de los guerrilleros" (FARC) y el Manifiesto de Simacota (ELN).

Hace más de un cuarto de siglo que en mi tesis de licenciatura en Ciencias Sociales empecé a investigar este pasado histórico, porque creí ver en él, algunas claves para comprender la actualidad del conflicto armado en Colombia. Fue así que me interesé por estudiar las guerrillas liberales del Llano.

Eran los tiempos del proceso de paz del presidente Belisario Betancur y, desde diferentes sectores del Estado se presionaba para que los combatientes se desmovilizaran y entregaran sus armas. La investigación que realizamos en coautoría con un compañero de estudio, hijo de un exguerrillero liberal;

nos llevó a concluir que los guerrilleros del llano habían sido traicionados por el General Rojas Pinilla quién solicitó a los rebeldes que entregaran sus armas a cambio de promesas de paz que nunca cumplió, contrario a ello muchos fueron judicializados y asesinados.

Por eso en la introducción a nuestro trabajo investigativo señalábamos que la derrota del movimiento guerrillero se convertía en una victoria, porque jamás se volverían a ver filas de insurgentes entregando sus armas a sus verdugos.

Sin embargo, la historia se encargó de desmentir parcialmente aquella afirmación. Años después, los guerrilleros del M-19 haciendo caso omiso de esta lección histórica, entregaron sus armas y muchos de ellos fueron asesinados empezando por su máximo jefe, el comandante Carlos Pizarro León Gómez pese a contar con más de 20 guardaespaldas.

Muy otra fue la suerte de los combatientes de las FARC que se acogieron al proceso de "cese al fuego tregua y paz" se negaron a hacer entrega de las armas y anunciaron al país la formación de un nuevo movimiento político, que se conoció como la Unión Patriótica (UP).

Me vinculé a las filas de la Unión Patriótica desde sus inicios mismos, porque vi en este movimiento amplio, la posibilidad de un cambio democrático por las vía pacíficas. Sus propuestas de reforma política, agraria y social llamaron mi atención, así como su compromiso con la búsqueda de una salida política al conflicto colombiano.

La candidatura del ex magistrado Jaime Pardo Leal colmó todas mis expectativas: su verbo encendido, su tradición de lucha, su capacidad intelectual y su formación académica me convencieron de participar, por primera vez, en una contienda electoral. Pero la oligarquía de este país al ver amenazado sus mezquinos intereses, exterminó a "sangre y fuego" este experimento político.

De pronto empecé a sentir con horror que esas historias de la violencia que ustedes relataban en mis años de infancia, no eran cosas del pasado sino del tiempo presente: cuerpos cortados con motosierra o arrojados como alimento a los cocodrilos, asesinos que jugaban fútbol con las cabezas de sus víctimas, hombres, mujeres y niños descuartizados, poblaciones enteras arrasadas, marchas campesinas acribilladas indiscriminadamente ;

sindicalistas, estudiantes y líderes populares desaparecidos, guerrilleros desmovilizados asesinados impunemente y centenares de fosas comunes repartidas por todo el territorio colombiano.

Así vi desvanecerse el Partido de la "vida y la esperanza" para convertirse en "el partido de la muerte": senadores, representantes a la cámara, concejales, alcaldes populares y militantes de base de la UP, fueron exterminados bárbaramente.

Tengo en mi mente grabado los nombres de Leonardo Posada, Pedro Nel Jiménez, Teófilo Forero, José Antequera, Pedro Luis Valencia, Bernardo Jaramillo, Miller Chacón, Manuel Cepeda y miles de compañeros más que desaparecieron bajo este huracán de muerte desatado desde las altas esferas del poder.

Sin embargo, nadie como la familia Cañón Trujillo encarnó tan trágicamente, el drama de la "guerra sucia", la desaparición forzada, la tortura y el desplazamiento que padecimos los militantes de la Unión Patriótica en aquellos años: el padre, Julio Cañón, alcalde popular de esta colectividad política en el municipio de Vistahermosa, fue asesinado;

dos de sus hijos acribillados (uno de ellos presentado como guerrillero muerto en combate); el tercer hermano desaparecido y, otro más, torturado; mientras que los sobrevivientes - entre ellos Carmen Trujillo, madre cabeza de familia - se vieron forzados a abandonar la región.

El ciclo de exterminio contra la Unión Patriótica alcanzó para mí su punto máximo, cuando un domingo 11 de octubre, cerca de las 4 de la tarde, hace ya 22 años, escuché por radio la terrible noticia del asesinato de mi maestro, amigo y compañero de lucha Jaime Pardo Leal, entonces candidato presidencial de esta organización política.

Aquel día no pude contener mi indignación y, como miles de compatriotas salí a las calles de Bogotá a manifestar mi espontánea protesta por el aleve asesinato de nuestro líder popular que un mes antes había denunciado con nombres propios a los altos mandos militares comprometidos con los crímenes de la Unión Patriótica.

Las barricadas en las calles céntricas de la capital, el apedreamiento de las entidades financieras, la quema de buses y el saqueo de los almacenes me recordaron, inevitablemente, las escenas del 9 de abril de 1948, que ustedes habían vivido y que tantas veces repasé en mis lecturas universitarias.

Para mi desgracia, esa noche terminé encerrado en un frío y oscuro sótano de la estación de la Policía del Ricaurte, donde fui torturado - y estuve a punto de ser desaparecido - por cuenta de un corpulento hombre al que, supe después, sus compañeros le llamaban "Rambo", aludiendo a la rudeza del protagonista de esta cinta gringa.

Por un feliz equívoco del centinela de turno, que me confundió con otro de los detenidos, obtuve milagrosamente mi libertad en las horas de la mañana del día siguiente.

Consciente de la distracción del guardia que seguramente debió ser duramente sancionado salí tembloroso, con el temor de que se dieran cuenta del error antes de cruzar la puerta que daba a la calle; mis piernas apenas si me respondían y mi corazón parecía explotar.

En estas condiciones todavía no me explico cómo llegué hasta la casa, que se encontraba a una hora del sitio donde permanecía detenido.

Recuerdo que ustedes, junto con mis hermanos y hermanas, estaban reunidos en la sala. Papá se hallaba con la oreja pegada al radio, como esperando algún boletín informativo que diera cuenta de mi paradero; mientras que mi mamá junto con mis hermanas, oraba frente a un cuadro del Corazón de Jesús que siempre nos acompañó.

Mi aparición en la sala de la casa fue como la imagen de un Cristo recién resucitado entre los muertos, solo que en lugar de lucir una larga túnica blanca, vestía una camisa y un pantalón completamente destrozados.

Mi cuerpo estaba lacerado por todas partes, mi cabeza amoratada, mis brazos con profundas escoriaciones y mi ojo izquierdo, convertido en un gelatinoso coágulo de sangre.

De los abrazos, las lágrimas y la alegría del reencuentro, muy pronto se pasó a la rabia e indignación por el maltrato que yo había recibido. Ese mismo día papá redactó un memorial escrito a máquina y dirigido al comandante de la estación Ricaurte.

Luego de identificarse como suboficial de las Fuerzas Militares "en uso de buen retiro" se lo entregó a un Mayor que tenía a cargo el comando, no sin antes pronunciarle un largo discurso, donde le recordaba que la función de la policía era defender la integridad de la población civil y no atropellarla;

que en sus más de veinte años de servicio jamás había actuado en contra de ella, pese a haber vivido los duros años de la violencia para luego concluir su alegato diciendo: "ahora si entiendo por qué los mata la guerrilla!!"

Con mis hermanos y mi madre pensamos que a Papá lo iban a dejar allí y que terminaría reemplazando mi lugar en el calabozo, pero contrario a ello, el oficial de la policía lo escuchó atentamente y con su silencio pareció darle toda la razón. Cuando Papá regresó a casa - feliz por la catarsis hecha - todos soltamos la respiración que hasta entonces teníamos contenida.

Después de este bárbaro episodio, estuve varios días muerto del pánico, esperando que en una esquina cualquiera apareciera "Rambo", montado en su moto y dispuesto a concluir su bestial tarea.

Por fortuna, esto nunca sucedió y venciendo mis miedos interiores asistí al sepelio de Jaime Pardo Leal y de muchos compañeros más. Sentíamos para entonces - como en aquel famoso tango de Gardel - que era "un soplo la vida". Así, tal vez sin darnos cuenta, pasó algo terrible, algo que jamás debió suceder: ante lo efímero de la vida nos enamoramos de la certeza de la muerte.

Reíamos, bailábamos, soñábamos y nos acostábamos con ella. Cada día, cada minuto y cada segundo que vivíamos intensamente era un instante que le hurtábamos a la muerte. No hacíamos juramentos de amor, no prometíamos estrellas azules pero estábamos dispuestos a darlo todo, porque la vida no nos pertenecía y en cualquier momento llegaría la bala asesina.

Empezamos entonces a rendirle un culto religioso a Thanathos. Nuestros sueños, nuestras palabras, nuestros silencios, nuestros versos y hasta nuestras consignas estaban impregnadas de un hálito de muerte: "los muertos no se lloran - solíamos gritar en las marchas - se levantan sus banderas y la lucha continúa".

Sin embargo, en secreto llorábamos sus ausencias y lamentábamos la oscura desgracia de estar sin ellos. Uno de nuestros juegos predilectos era relatar cuál sería nuestra última voluntad: "Yo deseo que mi cadáver lo incineren y las cenizas las lancen al rio Magdalena" - decía alguien -;

"yo prefiero en cambio que mi cuerpo lo sepulten bajo tierra y sobre él planten un árbol que crezca hasta el infinito" - intervenía otra voz; mi deseo postrero era que durante mis honras fúnebres cantaran la "canción del elegido", que iniciaba así:

"siempre que se hace una historia, se habla de un viejo, de un niño o de sí; pero mi historia es distinta, no voy a hablarles de un hombre común, haré la historia de un ser de otro mundo, de un animal de galaxia;

es una historia que tiene que ver con el curso de la vía láctea. Es una historia enterrada, es sobre un ser de la nada [.]. Su letra me recordaba una de mis lecturas preferidas cuando era niño: "El Principito".

El culto a la muerte lo acompañamos de un total cinismo para encarar la misma:

¿Y el compañero qué medidas ha tomado para hacerle frente a la muerte ? - preguntaba alguien ingenuamente- . "Las del ataúd, por supuesto", contestaba el aludido, sarcásticamente.

En otra ocasiones cuando alguien comentaba que un amigo nuestro se había convertido en un cuadro político nacional, no faltaba quien anotara con ironía "es cierto, pero si se descuida en poco tiempo se convertirá en un cuadro en la pared ".

No le faltaba razón porque las sedes de la UP estaban llenas de cuadros de dirigentes de la UP que fueron asesinados. Con el tiempo estos cuadros se fueron poblando de la imagen borrosa de centenares de amigos y amigas que nos dejaron y de los cuales solo quedó su recuerdo en la mente de aquellos que compartimos sus ideales, sus luchas y sus batallas, y que, pese a ello, sobrevivimos a esa barbarie.

Sí, Yo fui uno de sus sobrevivientes. No me explico ¿cómo? Ni ¿por qué? "las ánimas benditas" diría mi abuela Sofía, las mismas que la resguardaron de los "godos "cuando con ocho meses de embarazo, cargo el cuerpo ensangrentado de su esposo;

las mismas que en medio de la chulavitada protegieron la vida de ustedes, unos liberales de cepa; las mismas que las escoltaron cuando tuvieron que abandonar la finca cafetera y radicarse en Bogotá para escapar del terror de "los pájaros".

Claro, también pagué mi precio, sin embargo nada comparable con la entrega de la vida. En varias ocasiones fui golpeado y torturado por la policía y la última de estas veces - hace más de veinte años - permanecí preso en esta misma cárcel durante dos largos meses, pero la verdad se impuso y el juez declaró mi inocencia.

Recuerdo que en esa oportunidad varios universitarios fueron golpeados y detenidos conmigo, y mamá con llanto en los ojos, aunque con un poco de alivio me dijo: " mijo, gracias a Dios que a usted no le hicieron lo de ese pobre muchacho que lo arrastraron por el suelo, jalándolo del pelo, lo subieron a una camioneta y le rompieron un casco en la cabeza?

Como habrá sufrido su angustiada madre!. Yo apenas asentí con mi magullada testa, pero jamás me atreví a contar que "ese pobre muchacho" había sido yo.

Pero toda experiencia por difícil que sea siempre aporta lecciones positivas y, para ustedes, este doloroso episodio les dejó en claro que ya en esos años, liberales y conservadores actuaban con la misma inquina contra la oposición o ¿ acaso este genocidio y persecución contra la Unión Patriótica no estaba ocurriendo bajo el régimen "liberal" de Virgilio Barco que-

ustedes habían respaldado en las urnas?, con cierta resignación tuvieron que admitir que la política, ya no era como en el pasado, un asunto entre "godos" y "cachiporros" - aliados por el pacto del Frente Nacional- sino como en su momento lo señaló Gaitán: un enfrentamiento del país Nacional contra las oligarquías plutocráticas incrustadas en los dos partidos tradicionales; porque "el hambre no es liberal ni conservadora".

Desde entonces, optaron por apoyar los candidatos de la izquierda. Y dramáticamente la historia parecía repetirse. Así como los gaitanistas que sobrevivieron a la violencia de los años 40, organizaron los primero núcleos de resistencia armada para defender su vida y la de sus familias, muchos sobrevivientes de la Unión Patriótica no tuvieron otra alternativa que enmontarse.

Ricardo Palmera, hoy conocido como "Simón Trinidad," ilustra claramente esta parábola de vida, como lo registra el periodista Jorge Enrique Botero en su libro: "Simón Trinidad. El hombre de Hierro".

Aunque en ese momento entendí que la guerrilla constituía el único camino que el sistema dejaba para aquellos que mantenían sus ideales de lucha por una sociedad más justa, nunca me atreví a dar semejante paso, aunque siempre miré con respeto y admiración a aquellos que lo hicieron.

Tres motivos tuve para no hacerlo: En primer lugar, papá que toda su vida portó una pistola con salvoconducto, hasta que tuvo que empeñarla para solventar una crisis económica familiar, nos inculcó el respeto por las armas -"ojala nunca tengan que utilizarlas"- nos decía frecuentemente.

Coherente con este pensamiento, una noche en que sorprendió robando en la sala de la casa a dos hombres, papá hizo un disparo al aire, como dándole tiempo a que escaparan. Nosotros preguntamos ¿Por qué no los había herido si la ley lo amparaba? "Porque no era necesario - dijiste - es posible que hayan sido vecinos seguramente tendrán hijos bajó su cuidado.

Que no merecen quedar huérfanos". Capté el mensaje inmediatamente, pese a que durante años lamenté que aquellos hombres se hubiesen llevado un tomo de mi Manual de Historia de Colombia.

En segundo lugar, no tomé el camino de la lucha armada, porque mi constitución física siempre fue frágil. Mis amigos decían burlonamente que a mí solo me daban dos gripas en el año y que cada una duraba seis meses.

Por eso entiendo su preocupación cuando en las imágenes de mi detención me presentaron esposado y cubierto con un tapabocas. Ustedes como muchos debieron pensar que como venía de México portaba el virus AH1N1.

De tenerlo, hubiese muerto irremediablemente porque las autoridades colombianas en su afán de "legalizar mi captura" se negaron a practicarme una prueba de laboratorio ( en este país se necesita ser Presidente o Ministro para recibir atención médica inmediata).

En tercer lugar nunca pensé ser guerrillero porque desde niño mi pasión eran los libros, no las armas. El dinero que recibía de mis onces y mis tíos lo ahorraba para después invertirlo en libros.

Papá decía que cuando grande yo sería "catedrático", no sabía qué cosa era eso, pero me entusiasmaba la idea de ganarme la vida siendo una enciclopedia ambulante , como los "catedráticos "Abelardo Forero Benavides y Ramón de Zubiría; mamá en cambio me miraba con ojos de admiración y extrañeza: le preocupaba que no saliera a la calle a jugar con los otros niños y que prefiriera quedarme en la terraza leyendo todo el día.

Con el tiempo los viajes, las vivencias en otras ciudades de fuera y dentro del país, y la condición de ser padre enriquecieron mis lecturas. Pero en medio de todas estas experiencias, la pluma y el pensamiento fueron las únicas armas que aprendí a manejar.

Convertido en científico social, y comprometido con la verdad, no he dejado de utilizar estas armas para pensar la realidad de este país; para denunciar los crímenes de Estado; para desnudar las alianzas de las elites gobernantes con el narcotráfico; para develar la naturaleza "terrorista" del estado que exterminó a más de cinco mil militantes de la Unión Patriótica y a millares de líderes de la oposición.

En una palabra, para descubrir los horrores de este conflicto armado y social que el presidente Uribe quiere negar, a través de su mal llamada "Seguridad Democrática" calificando de "terrorista" la resistencia política y social del pueblo colombiano y la actividad de académicos que queremos investigar esta realidad.

De José Martí aprendí que "trincheras de ideas valen más que trincheras de piedras", por eso mis únicos campos de batalla han sido las aulas universitarias en las cuales han transcurrido las dos terceras partes de mi vida.

En la Universidad Distrital y Nacional y no en la Unión Soviética curse simultáneamente mis estudios de pregrado. Ustedes lo saben mejor que nadie, por los grandes esfuerzos económicos que realizaron para que yo pudiese mantener ese privilegio.

Reunir el dinero para los pasajes del bus; comprar las fotocopias (porque los libros era imposible) constituía una lucha del día a día, que pudimos sortear con éxito gracias, también, a la ayuda de mis hermanas mayores que, a diferencia mía, tuvieron que trabajar para pagar sus estudios profesionales.

Jamás estuve en la Unión Soviética ni como estudiante ni como visitante y desafortunadamente ya no podré hacerlo, porque la URSS desapareció hace ya casi dos décadas. Sin embargo, siempre he mantenido una profunda admiración la Revolución de Octubre, antes que las prácticas estalinistas y burocráticas la pervirtieran.

Pero mis preocupaciones por América Latina me llevaron a México, donde pude cursar una maestría gracias a una beca que me otorgó la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) tras una rigurosa selección entre profesionales egresados de las más reconocidas universidades del país.

Al concluir estos estudios opté por seguir con un doctorado en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); nunca pagué un peso por concepto de matrícula, porque en México la educación pública es gratuita. Ese fue uno de los grandes logros de la revolución mexicana que el próximo año conmemora su primer centenario.

Pese a estos beneficios, fueron tiempos difíciles, mi hijo, Ernesto, estaba de brazos, pero con su madre sobrevivíamos a punta de tortilla y de los escasos subsidios que aún mantenía el Estado mexicano. Por eso, aunque hoy el gobierno de Felipe Calderón (cuya elección estuvo signada por el fraude electoral)-

haya echado por la borda, con mi deportación, una larga tradición diplomática de independencia y solidaridad con la lucha de los pueblos latinoamericanos, mantengo mi sentido de gratitud con mis hermanos Mexicanos, de ellos siempre he recibido solidaridad y hospitalidad.

En la UNAM tuve la oportunidad no solo de obtener un Doctorado - cuya tesis recibió mención honorífica - sino de conocer centenares de investigadores comprometidos con un proyecto de sociedad más justa y equitativa, y que enriquecieron mi perspectiva latinoamericana.

Algunos como René Zavaleta Mercado, Ruy Mauro Marini, Sergio Bagú y Agustín Cueva, ya no están con nosotros; otros siguen activos y han sido para mí un ejemplo de militancia con la verdad y el pensamiento crítico.

Por eso cuando el Centro de Estudios Latinoamericanos, (CELA), espacio por excelencia de esta producción académica crítica, me brindó la posibilidad de realizar una estancia postdoctoral, no dudé en aceptar la invitación y a través de la Universidad tramité una comisión de estudios.

Claro, también hubo otros factores que precipitaron mi decisión: desde hacía varios meses estaba siendo víctima de persecuciones y hostigamientos por parte de los organismos de seguridad del Estado. De ningún modo quise que ustedes se enteraran de esta situación. No quería generarles más preocupaciones.

Tampoco se lo dije a mis estudiantes y solo conversé acerca de mi situación con un par de colegas que me brindaron su total apoyo. Por eso mi viaje fue repentino y discreto a la vez.

En el momento en el que fui arbitrariamente privado de la libertad por las autoridades migratorias mexicanas, me encontraba concluyendo esta estancia postdoctoral. No estaba reclutando milicianos ni organizando células terroristas.

Es posible que los gobiernos de Felipe Calderón y Álvaro Uribe, consideren que formar una conciencia crítica y adelantar investigaciones sobre la historia política de México y Colombia sea una "actividad terrorista". Desde el 11 de septiembre los sectores de ultraderecha han recurrido al pretexto del "terrorismo" para perseguir no solo a los movimientos de oposición sino también a los intelectuales críticos.

Mi vida ha estado estrechamente ligada a la actividad académica en la universidad pública, desde hace tres décadas, cuando me vinculé a ella, primero como estudiante y posteriormente como docente: La Universidad Distrital, La Universidad de Cundinamarca,

La Universidad del Cauca, La Universidad de Antioquia y la Universidad Nacional pueden dar fe de ello. Por eso puedo decir que la persecución de la que hoy soy víctima no solo una persecución contra mí sino contra la universidad pública en su conjunto.

Querido padres, traicionaría vuestro legado y el de mis maestros - entre ellos el de Jaime Pardo Leal, Orlando Fals Borda y Eduardo Umaña Luna - si ante las amenazas de un fiscal, que promete confinarme más de 40 años en esta cárcel, por los delitos de "concierto para delinquir con fines terroristas", "rebelión" y "financiamiento de grupos terroristas", me retractara de las ideas de justicia que he defendido en mis cátedras, en los diferentes foros públicos y en mis escritos.

Traicionaría también a mis estudiantes, a mis amigos (as) y al pueblo colombiano, si claudico ante las presiones de un gobierno narcoparamilitar. Sé que millares de manos se han unido para defender la libertad de pensamiento, se que miles de voces se han juntado para lanzar un grito de justicia;

se que más temprano que tarde, los cambios que reclama este país se abrirán camino, y los opresores de hoy estarán mañana arrodillados implorando clemencia ante el tribunal de la historia.

Queridos padres, solo quisiera que la vida les regalara unos años más de existencia para ver florecer en nuestro territorio, una nueva Colombia, donde los niños no tengan que llorar la ausencia de sus padres muertos en la guerra;

donde el campesino tenga un pedazo de tierra y ayuda técnica para trabajarla; donde la educación, la salud y la vivienda sean un derecho prioritario y no el privilegio de unos pocos; donde los que ejercemos el pensamiento crítico no seamos tratados como terroristas.

Mis queridos viejos, pueden sentirse felices de que su hijo esté hoy sentado en el estrado de los acusados no por asesino y corrupto, sino por defender los ideales de justicia y libertad que ustedes me inculcaron de niño y que llevo en mi corazón como el más preciado tesoro que me ha regalado la vida.

Por eso, si este tribunal que hoy me juzga me llegase a condenar, asumiré con firmeza y dignidad su fallo, porque me anima la convicción de miles de hombres y mujeres que soñamos con "otra Colombia posible".

Abrazos fraternales, su hijo

Miguel Ángel Beltrán Villegas
Cárcel Nacional "Modelo"
Pabellón de "Alta Seguridad"

viernes, 25 de diciembre de 2009

UN ESPECIAL SALUDO PARA TI

UN SALUDO ESPECIAL DE NAVIDAD, PARA TODAS Y TODOS, CUANDO TERMINA E INCIAMOS UN NUEVO AÑO DE NUESTRA EXISTENCIA EN PERMANENTE LUCHA, DEFENSA Y REIVINDICACION DE NUESTROS DERECHOS
El mensaje de navidad es un mensaje de amor, reconciliación, de no a la guerra, a la violencia, ese mensaje los humanos debemos acogerlo en nuestro corazón en el sentido de que todos los grandes temas sociales que tenemos, como la pobreza y la inequidad en la distribución de los bienes, no nos pueden hacer indiferentes. Por lo tanto, el rico, el empresario, el patrón, debe mirar su responsabilidad más allá del hecho de producir bienes y servicios, y ver de qué manera contribuye para generar un mundo más digno del hombre y de Dios. Eso significa que haya trabajo con salarios justos, con horarios adecuados, tiempos de descanso y sobre todo un trabajo que se ponga al servicio de la familia y no la familia al servicio del trabajo.
Hoy se debe entender que, los Gobernantes, empresarios, patrones, tienen una gran responsabilidad, que hay mucho por hacer para superar la pobreza. Son muchos los niños y jóvenes que ven cerradas sus puertas para seguir estudiando o ingresar a trabajar. Son millones los Colombianos que sufren el desempleo, desplazamiento, la carencia de techo, salud, educación y el atropello de sus derechos fundamentales.
“… No puede haber amor donde hay explotadores y explotados. No puede haber amor donde hay oligarquías dominantes llenas de privilegios y pueblos desposeídos y miserables. Porque nunca los explotadores pudieron ser ni sentirse hermanos de sus explotados y ninguna oligarquía pudo darse con ningún pueblo el abrazo sincero de la fraternidad.
El día del amor y de la paz llegará cuando la justicia barra de la faz de la tierra a la raza de los explotadores y de los privilegiados, y se cumplan inexorablemente las realidades del antiguo mensaje de Belén renovado en los ideales del Justicialismo…:

Que haya una sola clase de hombres, los que trabajan;
Que sean todos para uno y uno para todos;
Que no exista ningún otro privilegio que el de los niños;
Que nadie se sienta más de lo que es ni menos de los que puede ser;
Que los gobiernos de las naciones hagan lo que los pueblos quieran;
Que cada día los hombres sean menos pobres y
Que todos seamos artífices del destino común”. Eva Perón, del “Mensaje de Navidad” de 1951.

Compañeros y compañeras: que Jesús en el corazón, nos dé una Navidad diferente, Navidad no solo son regalos, tampoco es fiesta, Navidad es reflexión, Navidad es acordarnos del que está solo, Navidad es dar antes que recibir, Navidad es solidaridad.

FELICIDADES..., para todas y todos. Brindemos, soñemos, luchemos por un Mundo mejor, más justo, más integrador, más solidario para beneficio de los que menos tienen y de las voces que son calladas por el dolor, la guerra, la pobreza y la injusticia social.
“La riqueza de un hombre se mide por la cantidad y calidad de los amigos que tiene. Gracias por ser parte de mi fortuna.”

WILSON NARVAEZ VARGAS-DIPUTADO POLO DEMOCRATICO ALTERNATIVO- ASAMBLEA DEPARTAMENTO DEL CAUCA

jueves, 29 de octubre de 2009

EXIGENCIA PLAN DE SEGURIDAD INTEGRAL PARA BARRIO LA PAZ- POPAYAN CAUCA

Popayán, 28 de octubre de 2009.

Doctor
RAMIRO NAVIA
ALCALDE MUNICIPAL
Popayán Cauca.
Ref. Presentación de queja por inseguridad y desatención social.

Cordial y respetuoso saludo.

Como habitante del Barrio La paz- Calle 70 N- 5-18 – teléfono 8248988, presentó a usted, mi más enérgica protesta y a la vez solicitud de atención inmediata y eficaz de parte de las autoridades competentes para garantizar la vida y salvaguarda de los bienes de todas las personas que habitamos estos sectores de la comuna 2 de nuestra ciudad. Conocemos que fue instalado un Centro de atención de la Policía Nacional, inaugurado en el presente año, con características de blindaje, lo cual en el momento fue recibido y aplaudido por todos nosotros. Hoy desafortunadamente, considero que pareciera que este esfuerzo ha sido nulo, pues la delincuencia se apodera cada día más de nuestro sector, sin que se realicen efectivos controles que vuelvo y repito garanticen nuestra tranquilidad. Es así como ya usted conoce los fatales y dolorosos hechos que hoy nos enlutan y que nos mantienen en vilo, sin saber a quién acudir.
Es urgente se elabore o reelabore un Plan Integral de seguridad para nuestro Barrio, el cual cubra las muchas necesidades que por desatención acumulada de las últimas administraciones municipales, han venido acrecentando la problemática social y económica que hoy padecemos las gentes de bien de los barrios populares. Considero que un Plan Integral de seguridad debe ser complementado con la mejor y mayor atención de prestación de servicios públicos, garantizando el acceso a instituciones de salud, de la cual carecemos para los barrios del sector de la Paz- Villa del Norte, mejoramiento y dotación de las instituciones educativas con sede en nuestro barrio, verdaderos programas de atención dirigidos hacia la población infantil, joven y en general de la comuna, pavimentación y arreglo general de todas las vías del barrio al Paz .
Humildemente ofrezco mis servicios como ciudadano y como Diputado de la Asamblea del Departamento del Cauca para colaborar con la administración municipal en todo lo que se encuentra a nuestro alcance.

Atentamente,


WILSON NARVAEZ VARGAS
DIPUTADO ASAMBLEA DEPARTAMENTO DEL CAUCA

c.c. Coronel ……..Rodríguez - Comandante Policía Cauca
Honorable concejo Municipal – Popayán Cauca.
Archivo Asamblea Departamental del Cauca.

lunes, 26 de octubre de 2009

DEMAGOGIA URIBISTA"POTABILIZACION DEL AGUA"

PLAN DEPARTAMENTAL DE AGUA- CAUCA HASTA EL AÑO 2011
ENTIDADES QUE CONFORMAN EL PLN DEPTAL DE AGUA Y APORTES (MILLONES DE PESOS)
Ministerio medio ambiente Vivienda (audiencias Públicas) $ 54.033
FNR – ( Protección- conservación cuencas) $ 35.000
SGP Departamento Cauca $111.732
SGP Municipio Cauca ( con 42 municipios) $160.000
CRC ( Fondo descontaminación Hídrica) $ 6.400
TOTAL $ 367.165
FINANCIACION Plan Departamental Agua (PDA) CAUCA- fuente. Oficina Planeación Departamental.
El siguiente es un análisis respecto a la estructura que significa hoy la implementación de los PLANES DEPARTAMENTALES DE AGUA (PDA) en Colombia, pero específicamente en el Departamento del Cauca.
Hay que empezar diciendo que tenemos muy claro que el agua debe ser un derecho fundamental y que como tal estamos apoyando y respaldando que sea aprobado el texto original del referendo por el agua, firmado por más de DOS MILLONES DE COLOMBIANOS Y decir además que claro que estamos de acuerdo con la POTABILIZACION DEL AGUA, el adecuado tratamiento de las aguas residuales y en general el mejor Saneamiento Básico de todas las comunidades urbanas y rurales del departamento del Cauca, que mejoren el precario nivel de vida de la mayoría de Caucanos y Colombianos, pero ello no quiere decir, QUE NOS PONGAMOS A PROPOSITO Y VOLUNTARIAMENTE UNA VENDA EN LOS OJOS para no poder y saber entender lo que se quiere y se busca con este programa nacional.
Es importante aclarar que a la fecha la Gobernación del Cauca devolvió los Acuerdos a los concejos municipales para que estos sean revisados, sería esta la oportunidad para que las comunidades indígenas, afro, campesinas y urbanas exigieran a los concejos municipales NO ENTRAR a participar de los planes departamentales de agua (PDA) en las condiciones actuales, es decir, en condiciones de tanta desventaja, ya que si los municipios van a pignorar (empeñar- comprometer) los recursos de SGP en cuantía aproximada de 35% por 15 AÑOS!!!, ( ver cuadro) (Hasta el año 2025) por lo menos, deberían tener autonomía para el manejo de sus propios recursos y no entregarlos a una empresa departamental que van a manejar los recursos de todo el departamento, empresa en donde solo participan dos (2) alcaldes en representación de 42 alcaldes y en donde la mayoría de quienes deciden como ejecutar los recursos, es el gobierno nacional.
Al realizar entonces el análisis de que son en realidad los planes departamentales de agua, nos encontramos con:
• El gobierno nacional argumenta fundamentalmente la implementación de los Planes Departamentales de Agua en la gran corrupción o despilfarro de los muchos recursos que se han invertido y enterrado en acueductos y alcantarillados en todo el país. “Obras” realizadas y ejecutadas por gobiernos corruptos y del mismo corte neoliberal del actual y que hoy pretende entonces reunir todos los recursos del sector para una inversión mejor y adecuada a las necesidades en materia de Agua Portable y mejor Saneamiento Básico, pero para ser ejecutados estos recursos, esencialmente en zonas urbanas.
• El marco jurídico de los PDA son la ley 142, los documentos conpes 3383 de 2005 y 3463 de 2007 y decreto 3200 de 2008, que establecen claramente una MODERNIZACION EMPRESARIAL, lo que no es más que una exigencia de la Banca Mundial, para que el gobierno nacional, departamental y municipal, preparen y adecuen los acueductos existentes que sean rentables en forma integral y los entreguen al sector privado y de esta manera terminar con la responsabilidad constitucional que tienen los gobiernos de suministrar agua potable en forma adecuada a los Colombianos y claro desconociendo el Derecho fundamental al Agua.
• Existe una clara coacción del gobierno nacional hacia los municipios que es la descertificación, entonces estos, deberán entregar los acueductos para el manejo privado, siendo las comunidades usuarias, quienes darán la sostenibilidad de estas empresas con la implementación de altas tarifas.
• Con esta estrategia de coacción a departamentos y municipios, obligán a formar parte de los Planes Departamentales de Agua. Los departamentos se ven comprometidos a realizar convenios de conformación de Fiducia definidas por el gobierno nacional ( En el Cauca: EMPRESA DE SERVICIOS PUBLICOS DOMICILIARIOS DEL DEPARTAMENTO DEL CAUCA- APROBADA POR ORDENANZA DE LA ASAMBLEA DEPARTAMENTAL DEL CAUCA), a obtener la aprobación por parte de las asambleas departamentales sobre las vigencias futuras de recursos del SGP, Regalías y recurso de créditos y de acuerdo al diagnostico y el plan de inversión a obtener recursos internos y externos y comprometerse a los ajustes fiscales que demande la inversión. Por otra parte los municipios se comprometen a entregar en usufructo la infraestructura y equipos de su propiedad, a obtener autorización de los Concejos de vigencias futuras del SGP y Regalías, comprometer viabilizar la entrada de Operadores Especializados y trasferir recursos públicos a la Fiducia O AL GESTOR.
• El Banco Mundial ha dispuesto de 500 millones de dólares, cuyas posibilidades de obtener acceso depende de la capacidad que tengan los departamentos de comprometer vigencias futuras del SGP y de Regalías. Todos los municipios que se vinculen a los PDA están obligados a transferir sus recursos a la Fiducia que administra la bolsa, sin embargo las inversiones serán realizadas de acuerdo con las prioridades determinadas en la Audiencia Públicas y decidida por el Comité Directivo de cada PDA, en las cuales los municipios tienen dos representantes por todos los municipios. No se garantiza ninguna proporcionalidad entre los recursos aportados por cada municipio y las inversiones a realizar. En esas condiciones los municipios pierden la autonomía para el manejo de sus recursos y las decisiones de sus inversiones. Los municipios están obligados a transferir sus recursos a la fiducia mientras el operador privado que entre no está obligado a cumplir esta condición.
• A manera de conclusión se puede afirmar sin temor a equivocarse que los PDA están diseñados como un negocio dentro del mercado del agua. Los PDA como están definidos no resuelven las necesidades prioritarias del sector, como cobertura, ni calidad del agua y el servicio de alcantarillado y saneamiento básico, puesto que ese no es su objetivo, el objetivo es garantizar la rentabilidad del negocio y su sostenibilidad. La Fiducia que manejará la bolsa con recursos de la nación, los municipios y los departamentos esta soportado para garantizar recursos al sector financiero, puesto que el recurso no se realizaran de forma inmediata, con lo cual tendrá una intermediación de captación de esos dineros con la tasa de colocación que demanden los créditos de los PDA.
Si la comunidad o lo concejos municipales (sin tener en cuenta en muchos municipios la opinión de sus habitantes) determinan que se debe entrar a formar parte de los planes departamentales de agua, entonces que los acuerdos municipales contengan claramente puntos en la parte resolutiva, que determinen la inclusión de necesidades en agua potable y saneamiento básico tanto del sector urbano como del sector rural y en donde se establezcan condiciones a favor de las comunidades y de las autonomías municipales. Las comunidades deberán entonces exigir a los concejales de los municipios para que en los acuerdos se incluyan los siguientes puntos en la parte resolutiva:
Los recursos que pignoren los municipios, se invertirán en el municipio respectivo, ningún municipio podrá financiar sus proyectos con los recursos pignorados por otro municipio.
Las prioridades de inversión serán definidas por cada Municipio.
El PDA del Cauca financiara proyectos en el Sector Urbano y Rural de los Municipios.
Se conformará una bolsa para el Plan Departamental pero cada Municipio tendrá su cuenta independiente con recursos y proyectos definidos. (Cada municipio tendrá su plan)
Las prioridades para la calificación de la inversión se darán en un principio por ampliación de cobertura en acueductos y alcantarillados y por el esfuerzo en el aporte del Municipio.
Se fortalecerán las Empresas comunitarias y las empresas de Servicios Públicos Domiciliarios para que sean los operadores de cada Municipio, generando rentabilidad social.
El Municipio deberá participar en las decisiones administrativas y contractuales del Plan Departamental de Aguas, a través del comité directivo de la instancia responsable de dicho Plan.
Las inversiones hechas con recursos del plan departamental de aguas dentro del municipio, no podrán constituir base para la formula tarifaria (como retorno de dichas inversiones).
Todo lo relacionado con uso y manejo de aguas ubicadas en territorios indígenas y afro-colombianos del municipio requiere la consulta previa con estas comunidades, acorde con el convenio 169 de la 0IT y la Ley 21 de 1991.

Se conformará un comité de seguimiento a la estructuración e implementación del Plan departamental de agua que además fiscalice los recursos que situé cada municipio en el plan departamental de aguas.
Las acciones incluidas en el Plan departamental de Agua de ninguna manera significan privatización del recurso hídrico ni de los acueductos.
En este aspecto es supremamente importante que como habitantes del departamento del Cauca, hombres y mujeres todos, indígenas, campesinos, afros, urbanos exijamos al gobierno nacional que como GRANDES PRODUCTORES DE AGUA, y en derecho: propietarios del Agua, se asignen “regalías” o mayores recursos que se compadezcan y que planteen de alguna manera un verdadero interés del gobierno nacional de brindar soluciones reales en materia de agua potable y saneamiento básico para el Cauca. A pesar de que a la fecha no existen diagnósticos reales sobre la situación en esta materia para la gran mayoría de municipios del Cauca, el gobierno departamental, tiene cifras aproximadas en necesidades en agua, cuantificadas aproximadamente en $ 900.000 millones de pesos, la realidad con diagnósticos que tengan en cuentas las verdaderas necesidades en materia de Agua Potable y Saneamiento Básico, de todas las comunidades del departamento del Cauca serían mucho mayores, tal vez doblando este valor es decir, que podrían sobrepasar más de $ 1.5 billones de pesos. Lo que quiere entonces decir, que sí se cumplen los propósitos de invertir los cerca de $ 350.000 millones de pesos que hoy componen el PDA Cauca, hasta el año 2001, solo se le estaría dando solución a una mínima parte de la población del departamento y sobre toda a la población urbana,. Es entonces cuando uno se pregunta:
1. Y DESPUES DEL AÑO 2011 QUE VA A PASAR?
2. LAS POBLACIONES RURALES NO VAN A TENER AGUA POTABLE?
3. QUE PASA CON LAS NECESIDADES EN MATERIA DE AGUA POTABLE PARA LAS VEREDAS DE LOS DIFERENTES MUNCIPIOS?
4. QUE PASA CON LAS NECESIDADES EN MATERIA DE ALCANTARILLADOS Y ADECUADA DISPOSICIÓN DE EXCRETAS Y RESIDUOS LIQUIDOS DE LAS VEREDAS DE LOS MUNICIPIOS DEL DEPARTAMENTO DEL CAUCA?
5. QUE PASA CON LAS NECESIDADES EN MATERIA DE DISPOSICIÓN ADECUADA DE RESIDUOS SOLIDOS DE LAS CABECERAS MUNICIPALES Y NUCLEOS POBLACIONALES (CORREGIMIENTOS Y OTRAS POBLACIONES PEQUEÑAS)?
6. A CUANTO ASCIENDE EN PESOS LAS NECESIDADES REALES DEL DEPARTAMENTO DEL CAUCA Y DE DONDE PROVENDRÁN LOS RECURSOS, SI YA EL DEPARTAMENTO Y LOS MUNICIPIOS COMPROMETIERON VIGENCIAS FUTURAS HASTA EL AÑO 2024?
7. EN MEDIO DE HECHOS DE CORRUPCION Y DE IRRESPONSABILIDAD COMO SE MANEJAN LOS RECURSOS DE LA COMUNIDAD DEL DEPARTAMENTO DEL CAUCA, ¿QUE ESPERAMOS DE LA INVERSION DE LOS MAS DE $350.000 MILLONES DEL PLAN DEPARTAMENTAL DE AGUA, SOBE TODO SI ESTOS SERÁN EJECUTADOS EN SU GRAN MAYORIA EN AÑOS ELECTORALES?
WILSON NARVAEZ VARGAS
DIPUTADO ASAMBLEA DEPARTAMENTAL DEL CAUCA